Activo
Qué inmueble o proyecto existe, cómo se valora y qué riesgos presenta.
Estudiamos cómo podría estructurarse digitalmente un proyecto vinculado a un activo inmobiliario sin confundir el token con el activo ni con los derechos que eventualmente pudiera representar.
Un activo inmobiliario puede generar renta, plusvalía, derechos de uso u otros flujos. La tecnología solo tiene sentido después de definir jurídicamente qué existe y quién tiene derecho a qué.
Qué inmueble o proyecto existe, cómo se valora y qué riesgos presenta.
Qué derecho jurídico o económico se pretende modelar y cuáles serían sus límites.
Qué genera valor, cuándo se produce y de qué depende.
Quién decide, qué información existe y cómo se gestionan cambios y conflictos.
Qué papel tendría la infraestructura digital y qué parte no necesita blockchain.
Clasificación jurídica previa para saber qué régimen resultaría aplicable antes de cualquier lanzamiento.
Nuestro trabajo en esta línea consiste en convertir una idea en una estructura comprensible: qué existe detrás, qué derechos tendría sentido definir, de dónde podrían nacer los flujos económicos, cómo se gobernaría el proyecto, qué tecnología aporta valor y qué riesgos deben explicarse.
El resultado puede plasmarse en un whitepaper técnico o conceptual. Si el análisis concluye que la tokenización no mejora una solución tradicional, esa también es una buena decisión.
El documento puede describir el activo, el modelo económico, los derechos proyectados, la gobernanza, la tecnología, los riesgos y el posible encaje regulatorio. No equivale a una oferta ni implica que el token vaya a emitirse. Cualquier eventual desarrollo posterior dependería de la estructura concreta y de su encaje jurídico aplicable.